Test de giroscopio: prueba de acelerómetro y brújula

Prueba los sensores de movimiento de tu teléfono o tableta: un nivel de burbuja con el acelerómetro, una comprobación de ejes, un recorrido de brújula y una prueba de deriva del giroscopio.

Esperando la primera lectura

Coge el dispositivo y muévelo. Un sensor solo cuenta cuando envía una lectura: los navegadores exponen los mismos eventos en ordenadores sin sensores y los dejan vacíos.

Aún no hay lectura del acelerómetro

El nivel necesita el acelerómetro. Mueve el dispositivo o comprueba arriba que el acceso al movimiento esté permitido.

Abre esta página en el dispositivo que quieras probar. Los ordenadores de sobremesa no tienen estos sensores.

Cómo probar los sensores de tu teléfono

El teléfono detecta el movimiento con tres chips distintos: el acelerómetro detecta la gravedad, el giroscopio el giro y el magnetómetro el campo magnético terrestre. Cada uno puede fallar por separado, así que arriba se comprueba cada uno por separado.

Acelerómetro, giroscopio, magnetómetro

El acelerómetro mide fuerza; en reposo es la gravedad, y así el teléfono sabe dónde está arriba. Eso basta para girar la pantalla y contar pasos. El giroscopio mide el giro y responde en milisegundos, por eso se encarga de los barridos rápidos de cámara y de los movimientos de cabeza en RV. El magnetómetro mide el campo terrestre y da a los otros dos un norte. Los teléfonos baratos suelen tener solo acelerómetro; cuando un juego dice que tu dispositivo no es compatible, lo que suele faltar es el giroscopio.

Por qué un nivel de burbuja puede equivocarse

Todo acelerómetro tiene un pequeño desfase propio, y el teléfono resta un valor de fábrica para compensarlo. Tras una caída o un cambio de pantalla, el sensor puede moverse respecto a la carcasa y la corrección deja de coincidir. Entonces el nivel marca uno o dos grados de error sobre una superficie plana. Una sola lectura no lo muestra; girar el dispositivo 180° sí, y eso hace la comprobación de arriba.

Deriva del giroscopio

Un giroscopio en reposo marca un pequeño giro, y el teléfono lo va restando. Cuando ese desfase crece por la edad, el calor o un golpe, la corrección se queda atrás: la cámara de un juego se desliza, la brújula gira con el teléfono quieto y la vista de RV rota despacio. Bastan 20 segundos en reposo para medirlo.

Casi todos los fallos de brújula son interferencias

Un magnetómetro mide un campo débil, de medio gauss, así que los objetos cercanos lo alteran con facilidad: el cierre magnético de una funda, un soporte de coche, un altavoz, la tapa de un portátil, el acero del suelo. Casi todos los problemas de brújula son interferencias. El gesto en forma de ocho de las apps de mapas hace que el teléfono se recalibre. Si el rumbo salta en lugar de girar suavemente, hay un fallo real; por eso la prueba de arriba usa un giro completo.

Después de una reparación

Los sensores van en la placa base, pero se calibran respecto a la carcasa. Un cambio de pantalla o batería, o una carcasa que se ha abierto, puede desplazarlos. Tras una reparación, revisa los tres: un nivel que marca mal, una brújula que pide calibración sin parar y un giroscopio que deriva.

Por qué el iPhone pregunta primero

Los datos de movimiento pueden revelar lo que alguien escribe e identificar un dispositivo, así que en iPhone y iPad una página debe pedirlos tras un toque y por https. Chrome en Android no pregunta, por eso el botón solo aparece en dispositivos Apple.

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Comprueba el multitáctil, recorre el cristal en busca de zonas muertas y caza los toques fantasma.
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Preguntas frecuentes

Abre Movimiento y ejes y gira el dispositivo: las barras de rotación responden si hay giroscopio. Luego haz la prueba de deriva: deja el teléfono quieto 20 segundos. Un giroscopio que responde pero deriva en reposo es un fallo común que estropea juegos, RV y estabilización.
Probablemente no. Muchos teléfonos y tabletas baratos solo tienen acelerómetro: basta para girar la pantalla y contar pasos, no para RV ni juegos con giroscopio. Si el dispositivo tenía uno, prueba otro navegador: Firefox y algunos navegadores integrados en apps transmiten menos sensores.
Haz primero la comprobación en dos posiciones: una mesa inclinada es más común que un sensor defectuoso. Si el desfase sigue, reinicia el teléfono apoyado en plano, así la mayoría de sistemas se recalibran; algunos fabricantes de Android también ofrecen calibración de sensores en su app de diagnóstico. Más allá de eso hace falta una calibración por hardware, que ninguna página web puede hacer.
El magnetómetro se calibra con lecturas en distintas direcciones y lo pierde cerca de imanes o metal: el cierre de una funda, un soporte de coche, un altavoz, una mesa metálica. Aléjate de ellos y mueve el teléfono en forma de ocho. Si lo sigue pidiendo, sospecha primero de la funda.
Los ordenadores de sobremesa no tienen sensores de movimiento, y solo algunos portátiles convertibles los tienen. Los navegadores exponen igualmente los eventos, pero vacíos, así que esta página espera una lectura real. Ábrela en un teléfono.
Los datos de movimiento pueden revelar lo que escribes e identificar un dispositivo, así que WebKit obliga a la página a pedirlos tras un toque y por https. Chrome en Android los da sin preguntar. El permiso se mantiene al recargar, pero si lo rechazas, actívalo de nuevo en Ajustes › Apps › Safari › Acceso a movimiento y orientación.
No, ninguna página web puede. Los navegadores eliminaron el sensor de proximidad hace años, y el de luz ambiental está tras un flag de Chrome desactivado por defecto. Ambos aparecen como no disponibles en el panel Soporte de sensores.
Sí. Funciona en el navegador sin instalar nada, y ninguna lectura de los sensores se envía ni se guarda. Funciona en iPhone, teléfonos Android y tabletas.